El casco

El casco
 

Descubra a nuestro corredor profesional

Pilotos destacados

Pilotos destacados
 

5 pilotos, 5 equipos, más de 60 victorias.

Schuberth en Facebook

Schuberth en Facebook
 

Entre bambalinas. Noticias desde los circuitos y mucho más.

Pasión por los deportes de motor

«No es ninguna exageración decir que en cuestión de seguridad y comodidad, Schuberth ofrece ahora mismo el mejor casco que se puede encontrar para la competición de motor.» (Michael Schumacher)

 
 
 

Inmersión en la máxima competición

Origen del QF1

Schuberth, especialista en seguridad, entró en el mundo de la Fórmula 1 en el verano de 1999. El accidente de Michael Schumacher en el Gran Premio de Gran Bretaña fue el aliciente inicial para desarrollar un nuevo diseño de casco. En el accidente en el circuito de Silverstone vimos cómo Schumacher estrellaba su Ferrari contra una pila de neumáticos. Lo que hizo que los ingenieros de Schuberth se pusieran manos a la obra no fue tanto la rotura de tibia que sufrió el piloto de Ferrari como los daños que se pudieron producir en su casco. Después de todo, los especialistas en cascos son perfectamente conscientes del peligro que supone una protección insuficiente.

El debut de Nick Heidfeld en la Fórmula 1 se produjo en el momento justo. «La tecnología de los cascos se ha desarrollado a una velocidad menor a la que lo ha hecho la propia Fórmula 1», decía Heidfeld, quien buscaba un especialista en seguridad de cara a su nueva profesión, y que fue el primer piloto de Fórmula 1 en confiar la protección de su cabeza a Schuberth. Además del trabajo del equipo de ingenieros de Schuberth y los descubrimientos obtenidos en el túnel del viento de la empresa, el renombrado Instituto Fraunhofer y el Centro Aerospacial de Brunswick también se involucraron en el desarrollo del casco para Fórmula 1 alemán. Y por supuesto también fue importante la información aportada por Nick Heidfeld y su escudería durante las pruebas realizadas.

  •  
  •  
  •  

Tras un período de desarrollo de unos seis meses, al Schuberth QF1 se le concedió la licencia para la Fórmula 1, la competición deportiva de motor más importante del mundo. Schuberth se estrenó en la competición en el punto culminante de la temporada, el Gran Premio de Mónaco. Asimismo, con el QF1 Schuberth consiguió que la fibra de carbono se aceptase como material constituyente de los cascos para Fórmula 1. El casco destacaba no solo por sus ejemplares prestaciones en cuanto a seguridad, sino también por su reducido peso. «Durante el desarrollo de un Gran Premio notas claramente la diferencia de peso», explicaba Nick Heidfeld. En una hora y media de conducción el nuevo casco reducía el peso que soportaba el cuerpo del piloto en unos 1.500 kg. «Cada gramo menos en el peso del casco es una ventaja». La entrada de aire fresco y el sistema de refrigeración, que se habían mejorado de forma significativa, también eran una novedad. Los filtros de carbón activado limpiaban el aire respirable de humos procedentes del tubo de escape y de polvo de los frenos.

No fue ninguna sorpresa que otros pilotos mirasen el nuevo casco con envidia. Para Schuberth, la inmersión en el mundo de la Fórmula 1 como laboratorio de desarrollo supuso un trabajo de investigación para todas las áreas de la empresa. En principio, la idea del fabricante de cascos de Magdeburgo no era equipar a los pilotos de Fórmula 1 a gran escala. Pero a partir de 2001 Schuberth tuvo el inmenso placer de dar la bienvenida a Michael y Ralf Schumacher a su exclusivo grupo de clientes. Y los hermanos Schumacher son algo más que simples clientes. Una y otra vez han sugerido ideas y, así, han estado involucrados activamente en el trabajo de desarrollo.

  •  
  •  
  •  

Durante su andadura en la Fórmula 1 Schuberth ha llamado la atención repetidamente gracias a sus numerosas innovaciones. Destacan los cascos con diodos emisores de luz (LED) integrados para el cambio de marchas y las señales del circuito, con pantallas de aviso, así como el RF1.4, con encapsulado de sonido y tubo de respiración, que causó sensación. Las originales viseras y cubiertas de visera con propiedades mejoradas para la lluvia o para cambios en las condiciones de la luz, viseras que se pueden cerrar con total seguridad y que siguen ofreciendo las máximas prestaciones en cuanto a aerodinámica y ligereza, fueron más importantes para la producción en serie de cascos para motocicletas. Pero el desarrollo que mientras tanto hizo posible conseguir más de 60 victorias en Fórmula 1 también incluía deflectores que se podían ajustar específicamente al piloto, al vehículo y al circuito, y cascos fabricados con materias primas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

 
 
 
 
NORTH AMERICA
AFRICA & OCEANIA